En el Den Dreef de Lovaina, la Real Sociedad volvió a contar con el apoyo incondicional de 550 aficionados txuri urdin, que se hicieron notar durante todo el encuentro. A pesar de la presencia de más de medio mil seguidores, el equipo no logró la victoria, pero la pasión de los hinchas se sintió tanto que en la retransmisión televisiva se escuchaban sus cánticos con mayor intensidad que los de los locales.
El número de seguidores aumentó un 42 % respecto a la previsión inicial, lo que convirtió a Lovaina en un escenario “txuri urdin” durante los primeros días de la visita. La ciudad ofreció un ambiente agradable, con vida diurna y nocturna, y los aficionados disfrutaron y sufrieron en igual medida a lo largo de los 90 minutos y los minutos de tiempo añadido del partido.
El encuentro se definió en los primeros minutos de la segunda mitad, cuando Turrientes marcó el gol que puso a la Real Sociedad en ventaja. Los hinchas celebraron con entusiasmo, cantando el clásico “Dale Cavese” y mostrando su euforia, aunque la victoria se mantuvo fuera de su alcance. La derrota final dejó a los jugadores con una sensación de decepción, a pesar de los esfuerzos y la energía que les brindó el público.
Al finalizar el encuentro, la plantilla se acercó al público para agradecer su apoyo. Los jugadores entregaron camisetas a los aficionados, reconociendo la importancia de su presencia y el aliento que les dio durante el partido. La Real Sociedad, aunque sin triunfo, salió del Den Dreef con la certeza de que la lealtad de sus seguidores sigue siendo un pilar fundamental para el club.
