El Liverpool recuperó la confianza tras una decepcionante derrota en casa ante el Manchester City al aplastar al LASK austriaco por 6‑3 en su primer partido de la fase de grupos de la Liga de Campeones. La victoria mantuvo intacto el comienzo perfecto de campaña de los Rojos y envió a los anfitriones a empacar en una exhibición que dejó pocas dudas sobre la calidad del nuevo equipo del Liverpool.
Los de Andoni Iraola se mostraron en un gran momento de forma desde el primer pitido. Bradley Barcola, que llegó al Liverpool procedente del Paris Saint-Germain por 123 millones de libras, abrió el marcador con un hat-trick que demostró su ritmo, capacidad de remate y compostura de cara a la portería. Ronald Araújo también encontró la red, dándole al defensa su primer gol para el club en un partido que resultó reparador después de la temprana derrota del equipo. El público local de la capital austriaca, que se había reunido para el primer partido de la Liga de Campeones del club, observó cómo los Rojos dominaban la posesión y creaban 19 oportunidades, la mayor cantidad para un equipo visitante en la primera mitad de un partido de la Liga de Campeones desde que comenzaron los registros en 2003-04.
Iraola hizo varios ajustes tácticos, dando descanso al capitán Virgil vanDijk y al mediocampista Alexis MacAllister para gestionar la carga de trabajo antes del próximo choque de la Premier League contra el Brentford. La nueva pareja de defensa central formada por Araújo y Jérémy Jacquet fue puesta a prueba por los delanteros del LASK Samuel Adeniran y Krystof Danek, pero se mantuvo firme, permitiendo a los Rojos controlar el juego. Las aportaciones ofensivas del propio Araújo fueron notables, con un gol de cabeza tras un córner de Kostas Tsimikas y un pase inteligente que preparó el primer gol de Barcola.
En la primera mitad, el dominio del Liverpool se reflejó en una ventaja de 2‑0 en el minuto 96. El segundo gol de Barcola llegó tras una rápida combinación con Florian Wirtz, que había estado bajo la lupa por falta de goles o asistencias en sus primeras seis apariciones. La visión de Wirtz y el remate clínico de Barcola le dieron al Liverpool un cómodo colchón antes del descanso. Los intentos del LASK fueron en gran medida ineficaces y su falta de posesión los dejó vulnerables a la presión implacable del Liverpool.
En la segunda parte, el Liverpool siguió presionando. Jeremie Frimpong cabeceó un centro de Tsimikas, mientras que la portería a cero de Alisson fue rota por el sustituto del LASK, Robert Ljubicic, quien disparó a quemarropa al primer palo. Barcola completó su hat-trick con un sencillo remate tras un centro de Ngumoha, y Frimpong dio la asistencia para el gol de Koumas. LASK logró reducir la diferencia con dos rápidos disparos del suplente Florian Flecker, pero la superioridad de los rojos era innegable.
La victoria por 6‑3 no sólo reafirmó el estatus del Liverpool como principal contendiente en Europa, sino que también dio a Bradley Barcola un buen comienzo en su carrera en Liverpool. Con la victoria, los Rojos mantienen un récord perfecto en la fase de grupos y esperan con ansias su próximo encuentro de la Liga de Campeones, confiados en que su forma reciente los llevará a través del grupo y a las rondas eliminatorias.
