El Tottenham Hotspur se prepara para un partido decisivo contra el Crystal Palace en su propio estadio, con la intención de lograr una tercera victoria consecutiva y romper una racha de 20 meses sin triunfos en la Premier League. Tras una apertura de temporada desastrosa, en la que el equipo no logró ganar ninguna de sus primeras seis jornadas, los Spurs han logrado recuperar el rumbo con dos victorias seguidas: una 3‑1 sobre el Coventry City y una 2‑0 sobre el Chelsea en Stamford Bridge, el último triunfo en ese estadio que había tardado hasta 2018.
El objetivo de la visita al Selhurst Park es claro: consolidar la mejora que ha traído el nuevo entrenador Roberto De Zerbi, quien llegó al club al final de la temporada pasada y consiguió salvar al equipo de la relegación. Con la victoria frente al Palace, el Tottenham no solo avanzaría a posiciones europeas, sino que también marcaría la primera racha de tres triunfos consecutivos en más de 600 días, la última vez que se logró fue hace 616 días.
De Zerbi ha sido contundente en sus declaraciones, recordando que el club ha sufrido mucho y que su trabajo se centra en cambiar la mentalidad del equipo. En rueda de prensa, el italiano enfatizó la necesidad de mejorar la mentalidad colectiva y la actitud en los partidos, subrayando que el Tottenham está trabajando para volver a ser competitivo en la liga.
El Crystal Palace, por su parte, busca también un resultado positivo en casa, pero el Tottenham se presenta como el favorito gracias a su reciente mejoría y a la presión de alcanzar posiciones europeas. Si los Spurs consiguen la victoria, no solo romperán su mala racha, sino que también consolidarán la confianza en la gestión de De Zerbi y darán un impulso importante al resto de la temporada. El próximo encuentro promete ser un enfrentamiento clave para ambos equipos, con el Tottenham buscando cerrar la brecha con el resto de la Premier League y el Palace intentando mantener su posición en la tabla.