El próximo sábado se jugará el clásico de la Serie A entre el AC Milan y el Inter de Milán, con la presencia del nuevo técnico portugués Rúben Amorim en la banca del equipo rojinegro. La cita, que tendrá lugar en el San Siro a las 20.45, se celebra en un momento de tensión tras la derrota del Milan por 2‑4 frente al Bologna el miércoles, un resultado que ha puesto a la dirección del club en una posición delicada.
Antes del encuentro, el presidente del Milan, Gerry Cardinale, manifestó su total confianza en Amorim, citando a la película “Top Gun” para enfatizar que no abandonará al entrenador. En declaraciones a la Gazzetta dello Sport, Cardinale aseguró que “no corre absolutamente ningún peligro” y que el club seguirá apoyando al técnico portugués.
El plantel del Milan se presenta con Maignan en la portería, y en defensa los habituales Gila, Koni de Winter, Pavlovic y Pervis Estupiñán. En el centro del campo se encuentran Yunus Musah, Modric y Rabiot, mientras que la delantera está compuesta por Hutchinson, Gonçalo Ramos y el fichado Christian Pulisic, quien ha renovado su contrato hasta 2031.
El Inter, que lidera la tabla con siete puntos de ventaja sobre el Milan, contará con Josep Martínez en la arquero, y en defensa a Akanji, Bastoni y Carlos Augusto. En el mediocampo se encuentran Diouf, Barella, Çalhanoglu, Zielinski y Dimarco, y la delantera se completa con Esposito y Marcus Thuram. El técnico Cristian Chivu ha confirmado la ausencia de Lautaro Martínez y ha negado que el Inter sea favorito en el derbi, subrayando que la motivación y el orgullo son factores decisivos en un clásico.
Ambos equipos se enfrentan en un contexto de alta expectación: el Milan busca recuperar su posición en la liga y la confianza de sus aficionados, mientras el Inter intenta consolidar su dominio y mantener la ventaja en la tabla. El resultado del clásico de la Madonnina será crucial para definir el rumbo de ambos clubes en la temporada.