El juez deportivo ha publicado su decisión relativa a la octava jornada de la SerieA, que finalizó con victoria del Milan ante el Udinese. Además de la sanción más conocida, la impuesta al técnico Allegri, el documento contiene una serie de medidas que afectan a jugadores, clubes y espectadores.
El primer caso se refiere a Kialonda Gaspar, defensa del Lecce. El episodio ocurrió durante el partido contra la Juventus: en los últimos minutos de la segunda parte, Gaspar insultó al árbitro del partido, tras haber sido amonestado por "comportamiento incorrecto" hacia un rival. El juez le impuso una inhabilitación de dos partidos y una multa de 1.500 euros, además de una amonestación. La misma decisión se extendió a Domenico Berardi, capitán del Sassuolo, que recibió una multa de 1.500 euros por una tarjeta amarilla.
Las sanciones económicas, sin embargo, se concentran principalmente en Lecce. El club fue multado con 15.000 euros por permitir a sus aficionados lanzar seis bombas de humo al terreno de juego, lo que obligó al árbitro a retrasar varias veces la reanudación del juego, y otras seis bombas de humo al terreno de juego. La multa fue mitigada de conformidad con el artículo 29, párrafo 1, letra b) del Código del Juego Deportivo. Otros clubes recibieron sanciones menores: el Udinese fue multado con 3.000 euros por realizar cánticos ofensivos a un jugador contrario, mientras que Cagliari, Lazio y Parma fueron multados con 2.000 euros cada uno por provocar un retraso de un minuto al inicio de la primera parte.
Estas decisiones ponen de relieve el compromiso de las autoridades para mantener la integridad y seguridad de los partidos, interviniendo tanto contra el comportamiento incorrecto de los jugadores como contra la actitud inadecuada de los aficionados. El siguiente paso de los clubes implicados será pagar las multas en los plazos establecidos, mientras que los jugadores sancionados tendrán que recuperar su puesto al finalizar la suspensión de dos partidos. Al día siguiente, la SerieA continuará con el décimo partido, donde los equipos deberán afrontar las consecuencias de estas sanciones y seguir compitiendo por plazas en Europa.