El presidente de LaLiga, Javier Tebas, ha vuelto a protagonizar un escándalo con el Real Madrid tras una polémica comparación que hizo en redes sociales entre la televisión del club y la propaganda nazi de Joseph Goebbels. La respuesta del Real Madrid fue inmediata y contundente, con un comunicado oficial que exigía la dimisión de Tebas y denunciaba lo que el club considera “hostilidades continuas” por parte de la patronal.
El conflicto se remonta a los últimos años de una larga disputa entre Tebas y el Real Madrid, donde el presidente de la liga ha sido acusado de intentar inhabilitarlo y de presentar denuncias al Consejo Superior de Deportes y a terceros. En su mensaje en la plataforma X, Tebas recordó “las veces que en trece años los dirigentes del Real Madrid han pedido mi dimisión o intentado inhabilitarme”, y afirmó que la “neutralidad” que el club exige no es la misma que la “independencia” que él defiende. Asimismo, criticó la actuación de LaLiga en el caso Negreira, alegando que la liga ha sido pasiva y que la relación entre el club y la federación no ha cambiado pese a la ruptura del Barça con la Superliga.
El Real Madrid, por su parte, respondió con un comunicado que describía la comparación de Tebas como “insultante” y exigía su renuncia. El club también denunció que la “continuidad de los ataques” contra la competición nacional y la “regeneración” que la liga pretende promover son en realidad intentos de “destruir” el prestigio del fútbol español. En su mensaje, el Real Madrid pidió que se detuvieran los “ataques” de los medios de la patronal y de sus porta‑coces, y que se dejara de “poder poner a las personas en la diana”.
Tebas, en su respuesta, pidió que se desmientan las acusaciones que él considera falsas, como la supuesta influencia de la liga en los horarios de los partidos o la idea de que la liga “perjudica” al Real Madrid. También exigió que se revelen datos concretos sobre los cambios de día y hora solicitados por el club y que se explique la verdadera razón de las peticiones aceptadas. En su mensaje, el presidente de LaLiga afirmó que la “intimidación” que ha sufrido el Real Madrid es una “pasión” que no debe confundirse con la crítica legítima a sus dirigentes.
El futuro de las relaciones entre la patronal y el Real Madrid sigue incierto. La Liga ha declarado que seguirá defendiendo la independencia de la competición y que no se rendirá ante las demandas de los clubes. Por su parte, el Real Madrid mantiene su postura de que la liga está intentando “destruir” la competición nacional y que debe responder a las acusaciones de injusticia. En los próximos días, ambas partes podrían presentar nuevas demandas y comunicados, mientras la comunidad futbolística espera una resolución que permita restablecer la estabilidad en la gestión del fútbol español.
