Gian Piero Gasperini cerró la rueda de prensa previa al partido contra el Génova con un análisis franco de las dificultades sufridas por la Roma en los últimos partidos. El técnico subrayó cómo el equipo tuvo que afrontar remontadas difíciles, incluida la derrota ante el Real, la derrota ante el Inter y los errores que afectaron el resultado final. “No es un apagón, pero hay rivales con jugadores capaces de cambiar el juego en un instante, como Endrick”, explicó, refiriéndose a la capacidad de algunos jugadores para aprovechar las oportunidades a balón parado.
Luego, Gasperini recordó la temporada anterior y destacó cómo la Roma tuvo problemas para gestionar el juego en el scrum y controlar el balón. "Gatti nos puso en aprietos, pero no sólo a nosotros. Muchos equipos resuelven los partidos de forma similar: los goles cuentan lo mismo", afirmó, indicando que el equipo debe encontrar la manera de acortar la distancia entre las actuaciones ante diferentes rivales. El técnico destacó que el equipo ya ha demostrado que puede gestionar el partido con eficacia ante algunos equipos, pero aún tiene margen de mejora.
Un punto crucial para Gasperini fue el récord de tres penales fallados seguidos. “Pensé que ya era un récord fallar tres penaltis seguidos”, admitió, mostrando su preocupación por la precisión en los momentos decisivos. Destacó que el equipo ya superó esta dificultad y seguirá trabajando para evitar errores similares en el futuro.
El técnico concluyó reiterando su deseo de mejorar y buscar soluciones para evitar encajar goles en situaciones de balón parado. "Lo arreglaremos. Podemos llenar este vacío, tendremos que hacerlo", declaró, indicando que la Roma está preparada para corregir los huecos que han surgido en los últimos partidos. Con el partido contra el Génova programado, el equipo de Gasperini se prepara para poner en práctica las lecciones aprendidas, intentando consolidar su posición en la clasificación y demostrar que es capaz de gestionar las situaciones más complejas.
