El técnico del Crociati, Alberto Gilardino, finalizó el partido Parma-Udinese con un mensaje de esperanza y análisis. Sin embargo, tras conseguir su primera portería a cero de la temporada, el Parma perdió un punto debido a un penalti no ejecutado. Gilardino se mostró satisfecho con la defensa, que mantuvo el campo, pero reconoció los errores en la selección y las pérdidas de balón que favorecieron al Udinese. “Estuvimos bien, pero algunas decisiones equivocadas y algunos pases malos le dieron la oportunidad al rival”, afirmó, subrayando que el penalti fue un punto de inflexión negativo pero que el equipo empieza con energía positiva.
A continuación, el técnico habló sobre el cambio de portero y las decisiones tácticas. Daffara, que había sido titular en el partido, fue sustituido para dar seguridad al equipo. Gilardino explicó que la elección era esperada y que el penalti no afectó el resultado final. También destacó la figura de Touré, definiéndolo como un referente importante para el equipo a pesar de su falta de concreción. “El entorno quisiera un jugador más concreto, pero su actitud y su forma de correr hacen que el grupo lo quiera”, dijo, añadiendo que el trabajo con vídeos y en el campo tiene como objetivo desbloquearlo lo antes posible.
Respecto al ataque, Gilardino reconoció que el equipo no logró generar goles. Mencionó la necesidad de defender también a los atacantes y lamentó las imperfecciones en el manejo del balón en el campo contrario. "Terminamos con muchos jugadores ofensivos, pero no creamos tanto como en juegos anteriores", dijo. En particular, mencionó la falta de goles de Romero y la dificultad para explotar su potencial ofensivo.
La cuestión de la expulsión de Zaniolo se abordó con cautela. Gilardino dijo que no había tenido la oportunidad de revisar la situación y no podía emitir un juicio definitivo. En el aspecto psicológico, el técnico reiteró que el equipo debe mantener la concentración y no dejar que la falta de goles se convierta en una pesadilla. Subrayó que el punto conseguido es un impulso moral y que el Parma está preparado para afrontar los próximos retos, dos equipos fuertes en la Serie A.
Finalmente, Gilardino habló sobre el enfoque de dos tiempos. Elogió el buen desempeño del partido, especialmente después de tres derrotas consecutivas. “Los chicos estuvieron bien desde el principio y siguieron luchando, aunque fallaron el penalti”, concluyó, agradeciendo también la parada de Daffara. Con el equipo empezando de nuevo con confianza, el Parma mira al futuro con optimismo, intentando consolidar su posición en la clasificación y transformar las dificultades en oportunidades.