Federico Dimarco, extremo del Inter nacido en 1997, está en el centro de una negociación de renovación que se desarrolla en el club nerazzurri desde hace varias semanas. El contrato del jugador, que expira en junio de 2028, es objeto de negociaciones entre el nuevo director deportivo, Luca Baccin, y los representantes de Dimarco, con el objetivo de ampliar la colaboración con el Inter.
Dimarco gana actualmente unos cuatro millones de euros netos al año, más bonus, una cifra que le sitúa entre los jugadores peor pagados de la plantilla. En un mismo equipo, siete jugadores, entre ellos Nicolò Barella, Alessandro Bastoni, Hakan Çalhanoğlu, Marcus Thuram, Manuel Akanji, Piotr Zieliński y Lautaro Martínez, reciben salarios más altos, llegando Barella y Bastoni a seis millones de euros más bonificaciones. El capitán del Inter, con un sueldo de nueve millones anuales, es el único que gana más que todos sus compañeros.
Dimarco ha manifestado su intención de llegar a un acuerdo que le reconozca como el buque insignia del equipo, con una petición salarial que ronda los seis millones de euros anuales, cifra cercana a la de Barella y Bastoni. Esta propuesta ha sido presentada al club y, aunque no hay solicitudes fuera del mercado, la negociación se ha visto frenada por evaluaciones internas dentro del Inter que aún no han decidido cómo proceder.
El nuevo director deportivo, Luca Baccin, declaró que el deseo es continuar la colaboración con Dimarco, pero la firma final dependerá de la aprobación de los directivos del club. Actualmente no está claro cuándo se cerrará el trato, pero las partes parecen compartir el objetivo de mantener al jugador en el equipo en el futuro. El siguiente paso será la confirmación por parte de la cúpula del Inter, que tendrá que decidir si acepta la propuesta de Dimarco y formaliza el nuevo contrato.