Como ha demostrado ser un club en ascenso, consolidando su defensa y ganando confianza para el próximo partido contra el Inter. Tras la victoria ante Venecia, el equipo de Como se prepara para un partido directo con el segundo clasificado de la Serie A, a sólo dos puntos de distancia. El equipo de Cesc Fábregas aprovechó el penalti ejecutado por Da Cunha en el minuto 43 y hizo un manejo impecable del partido, minimizando riesgos y optimizando el uso de los jugadores.
A lo largo de la temporada, Como logró tres resultados ajustados, pero la cuarta victoria consecutiva en el campeonato nacional destacó una mayor conciencia táctica. Fábregas aprovechó hábilmente el combustible, cambiando de jugador con precisión para mantener en forma a todos los integrantes del grupo. La defensa, considerada débil a principios de año, se vio revolucionada en verano con la llegada de Couto, Kaiki y Trevoh Chalobah, aunque este último tuvo que lidiar con un problema físico en Florencia.
Sin Chalobah, Como confió el papel central a Marc-Oliver Kempf, que demostró estabilidad e impermeabilidad desde el primer minuto. Con Kempf en el campo, el equipo encajó sólo tres goles en cinco partidos de liga, contra equipos como Parma, Fiorentina, Sassuolo, Turín y Venecia. Si tenemos en cuenta también las actuaciones en la Liga de Campeones, el total de goles encajados se mantiene en cuatro, lo que confirma la solidez defensiva del club.
Como, junto con la Lazio, se ha convertido una vez más en la mejor retaguardia de la Serie A, con sólo ocho goles encajados hasta el momento. Esta posición se logró mediante la combinación de una estrategia defensiva bien definida y la capacidad de adaptarse rápidamente a las exigencias del juego. Con el partido contra el Inter programado, el equipo de Como tendrá que mantener esta regularidad, aprovechando su solidez defensiva para intentar reducir la ventaja del rival y quizás obtener un resultado positivo en casa.