El árbitro del encuentro entre Alavés y Atlético de Madrid expulsó al carrilero derecho Ángel Pérez tras una entrada dura a Julián Álvarez, decisión que el jugador cuestionó inmediatamente. Según Pérez, la infracción fue comparable a una que había sufrido en la primera mitad, cuando Lookman recibió una amarilla por una entrada similar.
El incidente ocurrió en el minuto 61, cuando Pérez, que había estado ejerciendo presión sobre Grimaldo en la banda derecha, se involucró en un balón dividido. En el proceso, realizó una entrada contundente sobre el pie de apoyo de Álvarez, quien quedó dolorido en el campo y recibió asistencia médica. Inicialmente, el árbitro Quintero González mostró una tarjeta amarilla a Pérez, pero tras la intervención del VAR, el árbitro Pulido Santana revisó la jugada y decidió que la acción merecía una expulsión.
El VAR pudo intervenir porque el juego estaba detenido mientras se atendía a Álvarez. Al volver a la línea de fondo, el árbitro cambió su decisión, anulando la tarjeta amarilla y mostrando una tarjeta roja a Pérez. El jugador, al salir del campo, manifestó que la entrada había sido igual a la que recibió en la primera mitad, la cual no fue revisada por el VAR.
El Alavés terminó el partido con un jugador menos, lo que afectó su capacidad defensiva en la segunda mitad. El encuentro concluyó sin que se produjeran goles, dejando al Alavés con una derrota que se suma a su difícil campaña. Los próximos partidos del equipo serán cruciales para intentar revertir la tendencia negativa.
