El Barça de Hansi Flick sigue mostrando una clara debilidad que se ha repetido en varias ocasiones: la incapacidad de mantener la posesión y la defensa cuando el rival se vuelve más agresivo en los últimos minutos. El 26 de octubre, en el Camp Nou, el Real Madrid aprovechó un contra‑gol de Kylian Mbappé en el minuto 90 para vencer 2‑1, lo que deja al club madrileño con la oportunidad de recuperar la ventaja en la tabla de la Liga. Este episodio no es aislado; el mismo patrón se ha repetido en partidos de la Champions League, la Copa del Rey y la Liga en los últimos dos años.

Durante la temporada 2024‑25 el Barça mostró su filosofía de “jugar siempre hacia adelante”, pero esa misma actitud le costó varios partidos cruciales. En la Liga, el 21 de diciembre, el Atlético de Madrid ganó 2‑1 con un gol de Alexander Sorloth en el minuto 96. En la Copa del Rey, el 25 de febrero, el mismo rival sacó ventaja con dos goles en el tramo final, igualando 4‑4 tras un gol de Robert Lewandowski en el minuto 75. En la Champions League, la semifinal de la vuelta contra el Inter de Milán terminó 3‑2 a favor del italiano, con un gol de Raphinha en el minuto 88 que obligó al Barça a buscar la remontada.

La temporada 2025‑26 también estuvo marcada por errores defensivos en momentos críticos. El 1 de octubre, el Barça perdió 2‑1 ante el PSG en Montjuïc, con un gol de Gonçalo Ramos en el minuto 90 tras un centro de Achraf Hakimi que aprovechó la línea adelantada del equipo catalán. En los cuartos de final de la Champions, el 44.º minuto de la ida en el Camp Nou, Pau Cubarsí fue expulsado por una falta en mano a Giuliano Simeone, y el 0‑1 quedó marcado por Julián Álvarez tras un tiro libre. El partido terminó 1‑2 y el Barça fue eliminado en la vuelta en Madrid.

Los jugadores también han reconocido la necesidad de mejorar. Rodri Hernández, recién incorporado, comentó tras la victoria 5‑2 sobre el Betis en Sevilla que “el equipo siempre demuestra su potencial ofensivo, pero estamos concediendo bastante y ahí puede venir la mejora”. Este comentario refleja la frustración de la plantilla por no poder convertir la exuberancia técnica en resultados cuando el juego se vuelve más tenso.

En la tabla de la Liga, el Real Madrid se ha mantenido tres puntos por debajo del Barça tras el 1‑1 del Clásico, lo que les da una ventaja de seis puntos cuando el marcador se iguala. Con la Champions League en juego, el Barça necesita corregir su tendencia a perder en los minutos finales y ganar los partidos “feos” que, según la propia plantilla, son esenciales para alcanzar la gloria europea. La próxima fase de la competición y los próximos encuentros de la Liga serán decisivos para determinar si el equipo de Flick logra superar este patrón y consolidarse como contendiente serio.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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