El Torino encontró su momento dorado en el centrocampista Sandro Kulenovic, transformando a un jugador considerado marginal en una alternativa real a los titulares. El croata, que empezó la temporada con la sensación de estar en lo más bajo de la jerarquía tras ser adquirido por el Dinamo Zagreb en enero, se mostró "un asesino de cara a la portería" gracias a dos goles decisivos contra el Bolonia y el Udinese.
Durante el verano, el club había subestimado a Kulenovic, que ya había demostrado un buen sentido del gol durante el campo de entrenamiento del Torino, anotando siete goles en varias competiciones. Pese a su posición en el mercado de fichajes, el jugador siguió jugando y empezó a escalar puestos, convirtiéndose en la primera alternativa de los titulares. Sus goles a menudo han sido el resultado de errores de los porteros contrarios, como Skorupski en Dall'Ara y la desafortunada salida de Okoye del Udinese, pero Kulenovic siempre ha estado en el lugar correcto en el momento correcto.
Al marcar un gol cada 42 minutos, Kulenovic tiene la mejor relación minutos/goles de toda la Serie A, superando incluso al máximo goleador de la Roma, Donyell Malen. Su promedio de goles podría ser aún más impresionante si no hubiera perdido un punto ante el Friuli.
El nuevo papel de Kulenovic bajo la dirección de Abate fue una verdadera sorpresa. En la segunda mitad de la temporada pasada, el jugador sólo marcó en la derrota de la Copa de Italia ante el Inter, quedando sin marcar en Liga. Sin embargo, Abate decidió aprovechar el momento de forma y la ilusión del jugador, teniéndole cada vez más en consideración.
El club también está a la espera de las pruebas de Ilkhan, que está descartado por un problema en el bíceps femoral, y parece claro que si Kulenovic sigue jugando a este nivel su nombre ya no figurará entre los posibles titulares en enero. El futuro del jugador en Turín parece, por tanto, muy prometedor, con posibilidades de convertirse en una pieza clave del departamento ofensivo.
