JoaoMario ya no tiene sitio en la plantilla de la Fiorentina y, según las últimas noticias, podría volver a jugar en la Juventus a partir de enero. La situación del portugués quedó clara tras la revolución de fichajes que afectó al equipo de Vincenzo Vanoli. Durante el verano la dirección decidió podar varias ramas muertas, eliminando también algunas figuras que, a pesar de ser pocas, ya estaban presentes en el equipo tras un año de dificultades. El objetivo era presentar caras nuevas, pero en el caso de JoaoMario la elección no se concretó.
Al inicio de la temporada, el jugador había sido titular en los tres primeros partidos de liga, todavía con el anterior entrenador. Posteriormente fue excluido del campo durante cuatro partidos consecutivos en la SerieA, participando sólo como suplente en el decimosexto partido de la Copa de Italia contra el Pisa. Sin embargo, volvió al terreno de juego ante el Inter de Milán, donde jugó siete minutos como suplente, pero no en su rol habitual, sustituyendo a Njie. El equipo de Vanoli intenta devolver a Dodo al campo posicionándolo detrás de Jiménez, mientras que en el lateral izquierdo intenta insertar a Valdepenas y, en un experimento, a un delantero centro como Viery.
Con la llegada de Parisi, lesionado pero listo para volver a los terrenos de juego en 2027, la Fiorentina parece ya no tener espacio para JoaoMario. Si Dodo no se vendiera, la solución probable para el portugués, que llegó cedido por un coste de 1,8 millones de euros y un derecho de rescate de 9,5 millones, sería buscar una nueva plaza. La Juventus, que ya contó con el jugador en el pasado, podría ofrecerle un regreso temporal a partir de enero. La decisión final dependerá de las negociaciones entre ambos equipos y de la voluntad de JoaoMario de mudarse.