El proyecto del nuevo estadio de Milán, destinado a albergar tanto al Inter como al AC Milan, ha sido presentado hoy por el arquitecto David Manica, en colaboración con Lord Norman Foster. Durante la conferencia, Manica expresó su agradecimiento a RedBird y Oaktree, subrayando cómo la asociación con estos inversores fue fundamental para la creación de la estructura. Según el arquitecto, la obra ha sido confiada a más de cien profesionales y el principal objetivo es mantener el alma de San Siro, transformando el sentimiento que el club siempre ha representado en una experiencia aún más intensa.
Las nuevas instalaciones pretenden ser "más verticales" que los estadios tradicionales, prestando especial atención a la proximidad de las gradas al terreno de juego. Manica explicó que las gradas se colocarán lo más cerca posible del campo, para que los espectadores se sientan casi "sentados en el césped". Cada espectador también tendrá una vista sin obstáculos, lo que garantizará una experiencia de visualización óptima. La arquitectura, a pesar de ser un medio, fue concebida para amplificar la atmósfera y el ruido, elementos que el proyecto pretende preservar y potenciar gracias a una cubierta diseñada específicamente para este fin.
Otra característica distintiva es la flexibilidad del sistema. Manica destacó que, además de fútbol, el estadio podrá albergar eventos y conciertos de fútbol americano, ofreciendo así una "amplia variedad de oportunidades" para la ciudad y el país. A pesar de esta versatilidad, el fútbol sigue siendo el eje del proyecto, con el objetivo de crear un lugar "excepcional" donde la pasión de los aficionados pueda expresarse al máximo. El arquitecto también mencionó la presencia de grandes espacios de hospitalidad, diseñados para hacer aún más cómoda la experiencia de visita.
En cuanto a las prestaciones técnicas, Manica afirmó que el nuevo estadio será de "clase mundial" en términos de asientos y acústica. Comparando el proyecto con otros estadios internacionales, subrayó que, aunque en Estados Unidos hay una tendencia a construir estadios más pequeños, el nuevo estadio de Milán estará en el futuro entre los más grandes. El arquitecto también reiteró la importancia de la sostenibilidad y la durabilidad, diseñando una estructura flexible que pueda ser reemplazada o adaptada cuando las necesidades cambien.
Finalmente, Manica compartió su visión de largo plazo, imaginando el nuevo estadio dentro de un siglo como un edificio que continúa sirviendo a la comunidad, gracias a su flexibilidad y capacidad de adaptarse al cambio. Con esta presentación, el proyecto está cada vez más cerca de realizarse y promete transformar Milán en un nuevo punto de referencia para el fútbol y los eventos deportivos en Italia.