El Nápoles se encuentra en una fase de gran incertidumbre, especialmente en lo que respecta al centro del campo. Después de cuatro derrotas en ocho partidos y dos eliminaciones en la Liga de Campeones, el equipo de Allegri parece haber perdido la confianza en sus capacidades defensivas. La derrota ante el Villarreal, con un resultado final de 3‑1, fue especialmente dolorosa: un error de Politano abrió la puerta al 1‑1 y el Nápoles no pudo reaccionar, acabando encajando otro gol en un partido ya de por sí difícil. El técnico declaró luego que "en Italia parece una vergüenza saber defender", subrayando la media de un gol encajado por partido en Liga y dos en la Liga de Campeones.

A pesar de los goles encajados, los tres principales centrales (Rafa Marin, Rrahmani y Badiashile) no estuvieron entre los peores del equipo. Sin embargo, el mediocampo fue el principal causante de dificultades. McTominay está lejos de su mejor forma, mientras que Kevin De Bruyne estuvo más involucrado en las discusiones con Allegri sobre su papel que en el partido en sí. La administración de Gilmour tuvo que sustituir a Lobotka y Anguissa, esta última todavía herida. El panorama es el de unos "cuatro fabulosos" envejecidos: McTominay tiene 29 años, Anguissa 30, Lobotka 31 y De Bruyne 35. Dos de ellos tienen contratos que expiran en 2028, pero la falta de frescura y velocidad es evidente.

En este contexto, llamó especialmente la atención la falta de renovación o nueva compra. Un ejemplo es Issa Doumbia, que dejó Venecia para fichar por el Sporting Club de Portugal durante el verano. El joven centrocampista, nacido en 2003, ya había debutado con la selección y marcó su primer gol en la Liga de Campeones, representando un perfil ideal para reforzar el centro del campo napolitano. El Nápoles podría haberlo comprado por un precio asequible, pero el Sporting rechazó una oferta de 20 millones, dejando abierta la perspectiva de una venta por 50 millones en enero, con una cláusula de rescisión de 80 millones. Esta fue una gran oportunidad perdida para el Nápoles, que necesita reforzar su centro del campo, uno de los principales problemas del equipo en este inicio de temporada.

El futuro del Napoli sigue siendo incierto. Con la temporada aún en marcha, el club tendrá que decidir si invertir en nuevos talentos o reestructurar la plantilla actual para volver a competir tanto en la Serie A como en la Liga de Campeones. La próxima fase de transferencias será crucial para determinar si el Napoli podrá superar las dificultades actuales y restaurar su competitividad en el escenario europeo.

TuttomercatowebEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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