El 18 de octubre de 2000, el brasileño Rivaldo protagonizó un espectáculo inolvidable en el San Siro, cuando anotó los tres goles que le dieron al FC Barcelona un empate 3‑3 contra el AC Milan en la fase de grupos de la Champions League. La actuación, que quedó en la portada del Mundo Deportivo el día siguiente, mantuvo viva la esperanza del equipo en la competición europea.
Rivaldo abrió el marcador en el minuto 19 con una espectacular falta directa que se coló entre la barrera y el poste de Abbiati. Su segundo gol, también procedente de falta, se convirtió en el empate cuando el Milan había remontado 2‑1. Con casi 80.000 espectadores en las gradas, el delantero brasileño volvió a marcar en el segundo tiempo, cerrando el partido con un tercer gol que selló la victoria parcial del Barça. La crónica del encuentro describió su actuación como “una demostración de que su recuperación, a dos días de la visita del Real Madrid, es una realidad”.
El rendimiento de Rivaldo fue destacado por los analistas como el mejor del partido. Se resaltó su esfuerzo físico, su contribución defensiva y su letalidad frente al arco. El subdirector Francesc Aguilar calificó su actuación como una “gran entrega” que le recuerda al título de Balón de Oro que la FIFA entregará en diciembre. Además, se mencionó que el delantero logró marcar contra la defensa de Paolo Maldini, uno de los mejores defensores del mundo.
Al salir del vestuario, Rivaldo expresó su satisfacción por los tres goles, aunque admitió que podría haber marcado un cuarto. A pesar de la presión, el brasileño demostró que sigue siendo una amenaza letal en la Champions, y su actuación en el San Siro quedará como uno de los momentos más memorables de la temporada.
