El Real Madrid Femenino cumplió seis años desde su creación en septiembre de 2020, pero el club sigue sin haber ganado un título en su historia. La ausencia de trofeos se ha convertido en un punto de referencia para comparar el proyecto con el de otros equipos femeninos de la liga, como el Atlético de Madrid y el FC Barcelona, que cuentan con décadas de trayectoria y múltiples conquistas.
El origen del equipo no fue la creación de cero, sino la absorción del CD Tacón el 25 de junio de 2019. El club que había ascendido a la Primera División en 2018 y había ganado la Segunda División en 2017‑18 y 2018‑19, se convirtió en la base del Real Madrid femenino. Desde entonces, el conjunto blanco ha mantenido la filosofía de Florentino Pérez de construir desde la cantera y no depender de fichajes de gran calibre, aunque la realidad económica del club ha cambiado la estrategia.
El presupuesto del equipo ha crecido de 3,38 millones de euros en la temporada 2020‑21 a cerca de 13 millones en la actualidad, tras la compra del Tacón por 300 000 euros y la inversión en fichajes como la traspaso de Felicia Schröder por 1,5 millones, el registro más caro de la historia de la Liga F. La jugadora sueca ha aportado cinco goles en la liga y tres en la Champions, pero el club sigue sin poder superar al Barcelona, con quien ha sido subcampeón en todas las temporadas de la Primera excepto en 2021‑22. En competiciones europeas, el Real Madrid solo ha llegado a cuartos de final, sin lograr avanzar más allá.
Las decisiones de la dirección han generado controversia. La negativa a abrir el Santiago Bernabéu para partidos clave del femenino, a diferencia de otros grandes estadios que han acogido encuentros femeninos, ha sido criticada. La propia jugadora Melanie Leupolz recordó que el presidente dijo que el estadio se abriría “cuando ganéis el primer título”. Además, la ausencia de Florentino Pérez en finales de la Supercopa de España en 2025 y 2026, delegando la presencia en directivos, ha alimentado la percepción de que el club no valora suficientemente al equipo femenino.
A pesar de la inversión y los logros parciales, el Real Madrid sigue sin un palmarés y sin la confianza necesaria para competir con los grandes de Europa. La directiva, según algunos críticos, necesita demostrar su compromiso de forma visible, por ejemplo, abriendo el Bernabéu sin condiciones de victoria. Sólo así podría cerrar la brecha entre la ambición del club y los resultados concretos en la competición.