El técnico de la Roma, Massimiliano Allegri, se encuentra ahora bajo la lupa de un procedimiento disciplinario de la FIGC. La fiscalía deportiva recibió del juez deportivo todos los detalles relativos al incidente ocurrido durante el partido contra Monza, incluidos los comentarios realizados por Allegri antes de la expulsión y posteriormente en los pasillos de Maradona y cerca de los vestuarios. Con la tarjeta roja en mano, la descalificación del cuerpo técnico ya es automática; La duración de la suspensión dependerá de la decisión del juez deportivo.
Según la información facilitada, si el juez decidiera suspender a Allegri sólo por una jornada, el técnico no podría participar en el próximo partido contra el Nápoles, pero sí podría regresar para el partido contra el Monza. Una sanción de dos partidos, el escenario más improbable, también le habría excluido del partido del domingo contra la Juventus. La fiscalía ya ha iniciado una investigación paralela sobre el hecho de que Allegri pronunció, fuera del terreno de juego, una frase que desató la furia de los aficionados de la Roma: "Le metieron la Liga de Campeones en el bolsillo, yo pagué con el Milan, siempre ellos". Esta declaración fue escuchada por el inspector Chiné y varios testigos, y podría dar lugar a una sanción económica además de la inhabilitación.
El procedimiento es de carácter federal, ya que los reclamos se realizaron fuera del terreno de juego. Chiné, titular de la fiscalía, destacó que el tema se considera "sensible" y que la sanción final podría incluir, además de la suspensión, una multa. Antes de la decisión final, el juez podrá pedir a Allegri que explique mejor el significado de la frase impugnada, con el fin de aclarar posibles ambigüedades.
Mañana Allegri tendrá que hablar en rueda de prensa. Las palabras que pronuncie podrían influir en la percepción pública de su posición y, potencialmente, en la decisión de la FIGC. El presidente de la Roma, Gasperini, ya expresó su fuerte decepción por las declaraciones del técnico, calificándolas de "inaceptables y graves". Por ello, el club ha expresado una posición de desdén y se prepara para gestionar las consecuencias de este asunto.
Actualmente no está claro si la descalificación irá acompañada de una multa o si se impondrá una sanción adicional. La Fiscalía de Deportes seguirá supervisando la situación y evaluará posibles medidas adicionales. Mientras tanto, la Roma deberá afrontar su próximo partido con un entrenador suspendido, mientras Allegri espera la decisión final de la FIGC.
