Noah Nartey, de 26 años, dejó el OM por el OL después de una temporada que no cumplió con las expectativas iniciales. Presentado el pasado mes de enero como un centrocampista de gran potencial, el jugador había despertado el interés del conjunto marsellés, pero el expediente no tuvo éxito. OL finalmente logró atraerlo durante el mercado de transferencias de invierno, pero su integración resultó difícil.
El 0-2 ante el PSG puso de relieve las dificultades de Nartey para adaptarse al fútbol francés. Sus actuaciones siguen por debajo de las proyecciones y las dudas sobre su papel en el equipo del Lyon van en aumento. Si bien OL esperaba que se convirtiera en un elemento clave del mediocampo, los resultados muestran que al jugador le cuesta convencer.
Del lado de Marsella, algunos aficionados se preguntan si el club no tomó la decisión correcta al no seguir la pista. Adammser, experto del Marsella, reaccionó en las redes sociales recordando el supuesto interés del OM por Nartey antes de su llegada a Lyon. "Casi dejamos el Zinedine Zidane del campeonato al OL en el último mercado de fichajes. Gracias Benatia por dejar que la competición se llevara al medio Nartey", bromeó, subrayando la ironía de la situación y la decisión de Medhi Benatia de no continuar con el traspaso.
En un mercado donde cada inversión cuenta, OM debe evitar errores de contratación y crear una plantilla capaz de satisfacer sus ambiciones deportivas. El caso de Nartey nos recuerda que medir el potencial de un jugador antes de su llegada a un nuevo campeonato siempre es delicado. Sería prematuro sacar conclusiones definitivas sobre su futuro en Lyon, porque el centrocampista todavía está a tiempo de progresar y justificar las expectativas puestas en él.
Mientras tanto, los aficionados del Marsella pueden alegrarse de no haber visto este camino concretarse. Para Medhi Benatia, el verdadero veredicto sobre el trabajo realizado durante el mercado de fichajes se medirá sobre todo por el rendimiento de los jugadores que efectivamente reclutó para el OM. Los próximos meses serán decisivos para valorar si las decisiones del técnico se traducen en resultados concretos sobre el terreno de juego.
