El OM sufrió una derrota por 0-2 en Troyes el domingo por la noche, un partido marcado por un incidente notable: el ataque de sangre de Igor Païssão. Tras ser sustituido en el minuto 87, el extremo izquierdo brasileño se negó a estrechar la mano de su entrenador, Bruno Genesio, lo que provocó una polémica inmediata entre los aficionados.
Bruno Genesio habló en la rueda de prensa posterior al partido para restar importancia al incidente. Dijo que el gesto de Païssão fue "nada" y que entendía la frustración del jugador, ya fuera por la decisión de eliminarlo o por el desarrollo general del partido. Genesio insistió en que el jugador puede contar con él y con la confianza del grupo, destacando el esfuerzo realizado para mantenerlo en el equipo. El técnico dejó claro que no quería generar polémica y que seguiría centrado en los objetivos del equipo.
A pesar de la defensa del técnico, la mayoría de los aficionados del OM exigen que Païssão sea relegado al banquillo para el próximo partido contra el Olympiakos, previsto para este jueves a las 21 horas. en la Europa League. Una encuesta realizada en el PERO! OM mostró que el 55,9% de los votantes quería ver al brasileño en la reserva, mientras que el 44,1% prefería mantenerlo como titular. El resultado, aunque reñido, indica una presión notable sobre Genesio para que tomara una decisión clara tras el incidente.
El club, sin embargo, sigue sin estar seguro de la decisión final. Genesio tendrá que sopesar las opiniones de la afición, el rendimiento de Païssão y las necesidades tácticas del equipo antes de confirmar su elección. El próximo partido contra el Olympiakos será, por tanto, un momento clave para determinar si el técnico mantendrá la confianza en el jugador o si responderá a la exigencia de la mayoría de los aficionados mandándolo al banquillo.
