Allegri ha decidido renovar la estrategia del centro del campo del Nápoles, centrándose en un papel más defensivo para Luka Modric y, en paralelo, para Kevin DeBruyne. El técnico explicó que, a sus 40 años, Modric puede alargar su carrera si da un paso atrás y se sitúa al frente de la defensa, al igual que figuras como Busquets o Casemiro. El croata aceptó la propuesta y preguntó por qué no había cambiado ya de rol en el Real Madrid, donde el puesto estaba reservado para aquellos con el físico adecuado. Allegri recordó que, en el último gran Real Madrid de Ancelotti, el director era Kroos, no Modric, y que el croata tuvo un papel protagonista en Milán.
En cuanto a DeBruyne, Allegri repitió la misma petición al inicio de temporada: ir más atrás para iniciar la acción con la mayor calidad. El belga, a sus 35 años, respondió con un "no gracias", prefiriendo jugar delante de la defensa, como demuestran sus números: 203 goles y 300 asistencias en su carrera. El técnico explicó la decisión tras la victoria por 3‑0 sobre el Frosinone, destacando que DeBruyne tuvo que adaptarse a las necesidades del equipo, descendió unos veinte metros para contribuir con un pase clave, un doblete y una gestión de campeón. El centrocampista belga volvió a jugar con McTominay, demostrando su polivalencia.
El cambio más significativo, sin embargo, se produjo en la defensa. En los últimos cinco partidos, el Napoli había encajado seis goles, siendo el único club de la zona media-alta de la tabla que ha encajado más goles, el Inter. Allegri decidió entonces pasar a una defensa de tres hombres, con Badiashile junto a Rrahmani y RafaMarin, dejando a DiLorenzo en el puesto de extremo. Esta nueva formación permitió al Napoli remediar su fragilidad defensiva y lograr una victoria por 3-0 sobre el Frosinone, lo que hizo avanzar al club en la clasificación. El francés, que había recibido críticas al entrar en SanSiro, acabó los 90 minutos entre aplausos.
Allegri también destacó su capacidad para “oler los vientos”, metáfora que describe su capacidad para predecir la dinámica del juego y adaptarse rápidamente. Aunque no es rival directo de Chivu o Gasperini, su planteamiento estratégico lo posiciona como un potencial jugador clave para la zona de Champions. Con la nueva estructura defensiva y la reorganización del centro del campo, el Nápoles parece preparado para consolidar su posición en la SerieA y competir a nivel internacional.
