El Paris Saint‑Germain se encuentra a punto de despedir a su responsable del terreno de juego, Jonathan Calderón, tras una serie de problemas que han puesto en entredicho la calidad de su estadio. La noticia llega a raíz de la alteración del calendario de la Ligue 1 y de la sanción impuesta al club por no poder celebrar el partido contra Rennes en su propio recinto.
Calderón, contratado en 2013, fue el primer “ground manager” fichado por un club de la Ligue 1. Nacido en Irlanda del Norte y con experiencia previa en el Aston Villa, el jardinero había sido galardonado como mejor jardinero de la Premier League en 2009 y 2012. Su llegada al PSG buscaba elevar los estándares de mantenimiento del césped, una práctica aún poco habitual en Francia. Sin embargo, según fuentes de L’Équipe, la permanencia de Calderón en la capital parece estar cerca de su fin, pues el club ha convocado una reunión que podría culminar en su despido.
El motivo inmediato de la polémica surgió cuando el partido de ida entre el PSG y Rennes, programado para el 23 de agosto, tuvo que trasladarse al Roazhon Park. El césped del Parc des Princes estaba en mal estado, lo que obligó a invertir el orden de los encuentros. El club atribuyó la situación a una ola de calor que afectó a París y sus alrededores durante el verano. Como consecuencia, el PSG fue multado con 150 000 euros por incumplimiento del calendario, aunque recuperó el derecho a organizar el partido de vuelta en su estadio en marzo. Rennes, por su parte, ha presentado un recurso ante el Comité Olímpico y Deportivo Nacional Francés (CNOSF) para cuestionar la decisión y el carácter excepcional que supuso la imposibilidad de jugar en el Parc des Princes.
El Comité CNOSF deberá emitir un dictamen consultivo antes del 15 de noviembre, y la LFP tendrá que pronunciarse antes de que el asunto pueda escalar a un tribunal administrativo. Si el partido de vuelta se mantiene en Rennes, el PSG perdería una importante fuente de ingresos y se vería afectado en su posición dentro de la clasificación de terrenos de juego de la Ligue 1, donde terminó cuarto la temporada pasada, detrás de Niza, Metz y Nantes, a diferencia de su habitual posición de liderazgo.
La posible salida de Calderón refleja la presión que ejerce la gestión del club sobre la calidad de sus instalaciones, especialmente tras la sanción económica y la pérdida de reputación asociada al fallo del Parc des Princes. El PSG deberá decidir rápidamente si mantiene al responsable del césped o busca un sustituto que garantice la excelencia en el mantenimiento del estadio, mientras se resuelve el recurso de Rennes y se prepara el partido de vuelta en marzo.
