El Athletic de Bilbao logró una victoria decisiva en su primer encuentro de la temporada, superando al Getafe con un contundente marcador que le devolvió la confianza tras una racha de cuatro partidos sin triunfar. El triunfo, que se vivió como una “goleada terapéutica”, fue el resultado de una actuación sólida y de goles cruciales que marcaron el rumbo del partido.
Antes del encuentro, el delantero Iñaki Williams describió la importancia de la victoria como algo “civil o criminal”, subrayando la necesidad de ganar sin importar las circunstancias. El entrenador del equipo también enfatizó la urgencia de asegurar el resultado, pues el Athletic había sufrido una derrota reciente contra el Levante y estaba en busca de un impulso inmediato. La presión se sentía especialmente alta después de haber empatado en los últimos tres partidos contra Elche, Alavés y Valencia, y de haber perdido ante el Real Madrid.
El partido se abrió con una jugada destacada de Berenguer, quien lanzó una falta bien colocada que terminó en la portería de David Soria. El gol de apertura fue seguido por un segundo de Barañain, quien demostró su capacidad para marcar en momentos críticos. Iñaki Williams añadió su primer gol de la temporada, convirtiéndose en el capitán que finalmente logró superar a Soria en un duelo de uno contra uno, algo que había sido cuestionado en ocasiones anteriores. El resto de la jornada se vio marcado por un gol en propia puerta de Valou y un lanzamiento de falta de Yuri, que consolidaron la ventaja del Athletic.
El resultado final fue una victoria que el equipo necesitaba para romper la mala racha y recuperar la moral. El Getafe, considerado un rival débil, no logró imponerse en el San Mamés, convirtiéndose en el peor de los encuentros que el Athletic ha enfrentado en los últimos años. Con este triunfo, el Athletic vuelve a la senda de la competitividad, mientras que el Getafe queda con un resultado que no refleja su potencial.