El Barcelona logró su octava victoria consecutiva en la Liga, igualando el mejor inicio de la temporada 2013‑14 bajo Tata Martino. El triunfo, obtenido con un contundente 3‑0 ante el Getafe, consolidó la solidez del equipo tras el largo parón por las selecciones y reforzó la confianza de los jugadores que se han reclamado en el campo.
El primer gol llegó en el minuto uno, cuando el delantero inglés Gordon, que había marcado cuatro veces en sus últimas cuatro apariciones con la selección, abrió el marcador. Su disparo temprano disipó las dudas sobre su capacidad goleadora en el club, donde hasta ahora no había destacado como anotador pese a sus cuatro asistencias. El gol también marcó el regreso de Gordon al primer partido tras el descanso de las competiciones internacionales.
A la mitad del primer tiempo, el centrocampista Gabriel Jesus convirtió el segundo gol, aprovechando la ausencia de Raphinha. El delantero brasileño, que se incorporó recientemente al plantel, mostró su calidad con un remate preciso que cerró la brecha. Jesus recordó a los aficionados su estilo de juego, comparado con el de Romario, pero con una mayor presión y enfoque en la recuperación de balón.
El tercer gol, decisivo y definitivo, fue anotado por el lateral derecho francés Koundé. Tras perder la titularidad al inicio de la campaña, el jugador aprovechó las rotaciones de Flick en el carril derecho y se unió a Lamine para crear la jugada que culminó con la asistencia de oro. Koundé, quien había estado en la sombra, se proclamó el héroe del encuentro al marcar el 3‑0, lo que le devolvió la confianza y la valoración de sus compañeros.
El resultado no solo refuerza la posición del Barcelona en la tabla, sino que también muestra la capacidad del equipo para enfrentar retos mayores. Con partidos próximos contra el Getafe, Galatasaray, Betis, PSG y Real Madrid, el club demuestra que su plantilla puede adaptarse y superar los desafíos más exigentes tras el receso de selecciones.
