La Roma se prepara para una noche de Champions que recordará 2019, cuando el conjunto giallorossi acogió por primera vez un partido de la máxima competición europea. Mañana, al Olímpico, llegará el Real Madrid con el esperado ex Mourinho, y la ciudad de Roma ha puesto en marcha un plan de movilidad específico para acoger a los aficionados y garantizar un flujo de tráfico eficiente.
El Ayuntamiento de Roma ha ampliado el horario de servicio del metro hasta la 01:30 horas, cubriendo todas las líneas (A, B/B1 y C). La línea A ofrecerá recorridos cada 10 minutos con 16 trenes, la B/B1 mantendrá una frecuencia de 5 minutos en el tramo central y de 10 en los ramales de Jonio y Rebibbia, mientras que la C garantizará un tren cada 8 minutos. Además, se ha activado la lanzadera “NAV STADIO”, una conexión de alta frecuencia entre la estación de Ottaviano (Línea A) y Piazzale Maresciallo Giardino, con salidas cada 5 minutos durante las fases de entrada y salida.
Para los aficionados visitantes, que se espera que sean unos 1.500 espectadores, estarán disponibles 12 lanzaderas programadas, coordinadas con la Jefatura de Policía, que parten del Punto de Encuentro en Piazzale delle Canestre hacia el estadio. Al mismo tiempo, se reforzará la movilidad compartida con un aumento de la disponibilidad de scooters, bicicletas eléctricas y patinetes, para fomentar desplazamientos cortos y sostenibles.
El concejal de Movilidad, Eugenio Patanè, subrayó la importancia de canalizar a la mayoría de los espectadores hacia el transporte público y las soluciones de movilidad compartida. "El partido de Liga de Campeones entre Roma y Real Madrid es un evento deportivo de gran impacto internacional para nuestra ciudad. Hemos adoptado un plan de movilidad ad hoc, en línea con el modelo ya probado con éxito en otros grandes eventos como los internacionales de tenis italianos y las finales de la Copa de Italia", declaró Patanè. “Nuestro objetivo es ofrecer una alternativa concreta y eficiente al coche privado, garantizando una entrada y salida rápida y segura del estadio, minimizando las molestias al tráfico urbano”.
Con estas medidas, Roma pretende consolidar un modelo estructural de movilidad que pueda replicarse en futuros desafíos internacionales, garantizando al mismo tiempo una experiencia positiva para los aficionados y la comunidad local. Por tanto, el partido promete ser no sólo un evento deportivo de alto nivel, sino también una oportunidad para resaltar la capacidad de la ciudad para gestionar eventos de gran escala con eficiencia y sostenibilidad.
