El próximo miércoles, el Roma se enfrenta al Real Madrid en la fase de grupos de la Champions League, y el encuentro adquiere un matiz especial por la presencia de dos delanteros que tienen cuentas pendientes con el conjunto merengue. Paulo Dybala, quien ya vivió la amarga derrota en la final de 2017 con la Juventus, y Donyell Malen, que fue sustituido en la final de 2024 con el Borussia Dortmund, llegan a la cancha con la intención de remediar esos momentos negativos.
En 2017, Dybala jugó la final de la Champions con la Juventus en Cardiff. El partido terminó 1‑4 a favor del Real Madrid, con un doblete de Cristiano Ronaldo y goles de Casemiro y Marco Asensio. El argentino, entonces de 23 años, había sido pieza clave en la victoria por 3‑0 sobre el Barcelona en los cuartos de final, pero la derrota en la final marcó el final de la campaña europea de la “Vecchia Signora”. Esa experiencia quedó como la única final que Dybala disputó en su carrera en la competición continental. Tras dejar la Juventus en 2022, se incorporó al Roma con la esperanza de volver a brillar en Europa.
Malen, por su parte, llegó a la final de la Champions 2024 con el Borussia Dortmund. En el minuto 80, el delantero holandés entró al campo sustituyendo a Emre Can, con el objetivo de reactivar el ataque del equipo alemán. El partido terminó 0‑2 a favor del Real Madrid, con goles de Dani Carvajal y Vinícius Júnior. A pesar de su entrada tardía, Malen no logró cambiar el rumbo del encuentro. En enero de 2026, tras una breve etapa en el Aston Villa, se unió al Roma buscando un nuevo escenario para consolidarse en la Serie A.
Ambos jugadores comparten ahora el mismo vestuario en el Roma y se encuentran frente al mismo rival que les arrebató sus sueños europeos. El duelo no será una final, pero la motivación de Dybala y Malen es clara: aprovechar la oportunidad para “ajustar cuentas” con el Real Madrid y demostrar que el pasado no define su futuro. Con la temporada de la Champions en pleno desarrollo, el encuentro promete ser un punto de inflexión tanto para el Roma como para los dos delanteros que buscan redimirse ante el equipo merengue.
