José Mourinho se presentó en la sala de prensa del Estadio Olímpico de Roma tras el resultado de la Champions League ante el Villarreal, donde su equipo se quedó sin triunfar. El técnico portugués, que no asistió a la conferencia de prensa tras el encuentro, aprovechó el espacio para comentar la situación del Real Madrid antes del próximo duelo contra la Roma, que se jugará a las 21:00 horas en la segunda jornada de la fase de grupos.

En su intervención, Mourinho subrayó la importancia de la preparación táctica y la necesidad de “jugar muy bien” contra la Roma, un rival que, según él, está motivado por volver a competir en la Champions y cuenta con un público que “juega”. El entrenador recordó que en los dos primeros partidos de la temporada se enfrentaron a los equipos más fuertes de Italia, y que el objetivo es conseguir los puntos necesarios para avanzar sin dejar que la presión de la competición afecte al equipo. “Queremos ganar”, afirmó, aunque también hizo hincapié en que la presión se debe gestionar internamente.

El tema del arbitraje en el partido contra el Villarreal fue el punto más polémico de su discurso. Mourinho expresó su descontento con la práctica de anunciar el árbitro con tres semanas de antelación, cuando la norma establece que la designación debe hacerse 24 horas antes. “Me fío de todos los árbitros, pero lo que me resulta raro es que se anuncie con tanto tiempo de antelación”, explicó. En cuanto a la actuación del árbitro Manuel Bruña, el entrenador se mostró reservado y sugirió que los aficionados vean el primer minuto del encuentro para entender cualquier controversia, insinuando que la polémica se resuelve en ese breve lapso.

El técnico también habló de la posición de Fede Valverde en el equipo, destacando que el jugador ha sido una pieza clave en la estrategia del Real Madrid. Mourinho comentó que Valverde ha desempeñado roles diferentes, desde lateral derecho hasta centro del campo, y que su versatilidad ha sido fundamental para el éxito reciente del club. Además, el entrenador enfatizó que su prioridad siempre es el club y sus aficionados, y que cualquier acción que los haga felices es bienvenida.

Para concluir, Mourinho proyectó una visión optimista sobre el futuro de la campaña. Señaló que el Real Madrid y la Roma tienen posibilidades de avanzar a las etapas posteriores de la Champions, y que el próximo partido será “solo otro”, sin la presión que suele acompañar a los encuentros decisivos. El entrenador cerró con una reflexión personal sobre su “luna de miel” con el Madrid, indicando que se siente renovado y listo para seguir trabajando en el club.

Mundo DeportivoEste artículo fue reescrito y localizado por ScoreLens a partir del reporte original.
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