Donyell Malen, delantero de la Roma, expresó su decepción por la expulsión recibida en el partido del domingo contra el Como, en el que el equipo giallorossi terminó con un empate 0-0. En una rueda de prensa celebrada antes del inicio de la Liga de Campeones ante el Real Madrid, Malen reiteró que, aunque siente "una gran frustración", no tenía intención de hacer daño a ningún rival.
El jugador comenzó su intervención recordando el episodio del fin de semana: "La tarjeta roja que pedí fue subsanada en el partido contra el Como. En este momento debemos centrarnos en nosotros mismos, no en la distancia con la Real". Malen subrayó entonces que su frustración se debe a que la sanción podría afectar al rendimiento del equipo en la Liga de Campeones, pero dejó claro que no quería perjudicar a ningún compañero ni a ningún rival.
El contexto de esta afirmación es el de la Roma preparándose para un partido crucial contra el Real Madrid. El técnico Gian Piero Gasperini ya destacó la dificultad del partido, subrayando la fuerza de los jugadores españoles y la necesidad de mantener la regularidad. Malen, que ya ha mostrado un buen rendimiento esta temporada, dijo que estaba dispuesto a darlo todo ante los españoles, a pesar de su sanción para el partido del domingo.
En cuanto a la situación disciplinaria, la Roma se arriesga a una suspensión de tres partidos para Malen, según las normas de la Serie A. La sanción podría repercutir en el calendario del equipo, sobre todo si hay ausencia de un jugador clave en la Liga de Campeones. El delantero reiteró que aunque la descalificación es un duro golpe, está decidido a concentrarse en el próximo partido y no dejar que la frustración lo distraiga.
De cara al futuro, la Roma tendrá que enfrentarse al Real Madrid con una plantilla ligeramente reducida. Malen, aunque suspendido, expresó su deseo de mantenerse motivado y apoyar a sus compañeros. El técnico Gasperini, sin embargo, pidió a los jugadores mantener la concentración y no distraerse con cuestiones disciplinarias. El próximo partido de la Roma, por tanto, representa una prueba tanto para el equipo como para la gestión de las suspensiones, con el objetivo de mantener la competitividad en la Liga de Campeones a pesar de las dificultades.
